Precios · Comparar bien
Los 8 costos ocultos de un presupuesto de galpón barato
Vas a recibir presupuestos de galpón con números muy distintos, y casi nunca están cotizando lo mismo. El más barato suele dejar afuera ocho cosas que después las pagás igual, algunas más caras de lo que parecía.
Costos y presupuesto
Dos presupuestos, números muy distintos
Cuando pedís presupuesto para un galpón, los números pueden variar muchísimo de un oferente a otro. La diferencia está en lo que cada presupuesto incluye y en lo que deja afuera sin avisarte. El más barato casi siempre cotiza la nave sola, y todo lo demás aparece después, cuando ya arrancaste. Estas son las ocho cosas que se esconden en esa diferencia.
El piso y las fundaciones, la parte de abajo que el barato deja afuera
Las fundaciones y la platea de hormigón pueden ser cerca de un tercio del costo real de la obra, y son lo primero que el presupuesto barato no incluye. Te venden la nave, y el piso sobre el que va a pararse queda a tu cargo, con otro contratista y en otro momento. Cuando sumás esa parte, la diferencia con un llave en mano se achica.
El flete y el montaje se cobran aparte
La estructura se fabrica en un lado y se levanta en otro, así que hay que llevarla hasta el terreno y armarla ahí. En un presupuesto de nave sola, el flete hasta tu obra y el montaje pueden venir por afuera del precio, sumados más adelante. Con la obra ya empezada tenés menos margen para discutirlos.
Dónde una estructura barata recorta acero
El recorte más difícil de ver es el del acero. Una estructura barata ahorra calculando para menos viento del que el lugar tiene, o resuelve las uniones al límite, con menos tornillos de los que corresponden y soldaduras justas. En condiciones normales la nave se para igual. El problema llega el día de la ráfaga fuera de lo común, cuando la estructura que nunca se calculó para ese viento no responde.
La garantía y los re-trabajos aparecen después de firmar
Un galpón barato rara vez viene con garantía escrita ni con memoria de cálculo, así que si algo falla, lo arreglás vos. Y si la estructura quedó floja para el viento de la zona, reforzarla o reparar lo dañado se suma a un presupuesto que ya habías cerrado. Son costos que no estaban en el número y llegan igual.
Cómo comparar lo mismo contra lo mismo
La forma de no caer en esto es pedir cada presupuesto con el alcance escrito, ítem por ítem, y comparar lo mismo contra lo mismo. Fijate si están la platea, las fundaciones, el flete, el montaje, la memoria de cálculo y la garantía.
Preguntá también si el número lleva IVA. Es habitual que llegue sin él, y un 21% aparecido después alcanza para dar vuelta cualquier comparación. El nuestro es final, con IVA incluido. Si querés ver cómo se arma un precio con todo eso adentro, el precio por metro cuadrado de un galpón lo muestra con las partidas a la vista. Y si preferís la obra completa con un solo responsable, el alcance llave en mano es justamente eso.